Desde el 2020, cuando ya se hablaba del Pacto Educativo Global, – invitación del papa Francisco y de diferentes organizaciones y colectivos que nos instan a repensar e imaginar juntos nuestro futuro a través de un nuevo contrato social por la educación – como Confederación, nos hemos unido a ese gran reto replanteando nuestro Plan Estratégico en torno a aquello que pudiera orientar y comprender desde lo procesual, pero, también, ontológico, conceptual y la misma praxis, hacia esta gran apuesta “Sí, al Pacto Educativo Global: por una educación humana para el cuidado de la casa común*.

Nuestro plan estratégico de tres años fue construido para responder a los desafíos de la educación desde nuestra misionalidad como Confederación para promover y actualizar la misión educativa Iglesia desde el Pacto Educativo

Global* (Visión 2021 – 2023 CONACED) y cumpliendo, también, el objetivo fundamental de la Confederación: “lograr el desarrollo de proyectos educativos de calidad basados en el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia Católica, la producción de un pensamiento educativo que desarrolle el Ideario de CONACED y el fortalecimiento de la identidad y unidad” (Art. 5 Estatutos CONACED).

En ese sentido, dentro del plan para el trienio se consideraron algunos aspectos o situaciones propias de la Confederación en el resultado de su quehacer, pero también, siendo conscientes de las debilidades y necesidades que como Confederación podemos tener. Nos enrutamos con siete desafíos en cuatro líneas de acción para así darle cuerpo a la estrategia que se convirtió en el trasfondo que animó nuestro actuar, como lo muestra la siguiente gráfica:

Hna. Gloria Patricia Corredor Mendoza.

Ver publicación